Por fin llegó el dia, después de un retraso de una semana pudimos visitar la cueva La Galiana guiados por Rubén, el responsable de Soriaventura.

Nada más entrar en la cueva entiendes las razones por las que la han cerrado a cal y canto, ya que las múltiples pintadas y los destrozos de algunos insensatos hacen su primera aparción nada más entrar en la cueva.

La amplitud de la primera galería disipa cualquier miedo e invita a disfrutar de las distintas formaciones desde el principio, aunque poco a poco las complicaciones se vuelven cada vez más frecuentes y a pesar de no haber grandes obstaculos, sí hay varios pasos en los que es necesario arrastrarse por el suelo o utilizar cuerdas para poder salvarlos.

La vista se acostumbra rápidamente a la penumbra que generan nuestras lámparas y vas descubriendo en cada galería formas y figuras cada vez más sorprendentes.

En todo momento, el guía te va dando explicaciones de lo que estás viendo y por supuesto, te indica como sortear los distintos obstáculos que hay que pasar.

Pese a no ser un recorrido sencillo, no es necesario tener grandes aptitudes físicas para realizarlo, y en ningún momento sientes sensación de agobio o claustrofóbia. Tampoco hay mucha vida animal, por lo que es una actividad apta para todos los públicos. (exceptuando niños)

La única forma de entrar es a través de Soriaventura y la verdad es que merece la pena hacerlo con ellos ya que te facilitan el material (ropa, casco y lámpara) y te asesoran en todo momento para realizar la travesía con el mínimo riesgo. El total del coste es de 20€ por persona.

Más información www.soriaventura.com o en el teléfono de Ruben 627 916 107

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"La Galiana"